El Aeropuerto Internacional José María Córdova, principal terminal aérea del occidente colombiano y segundo más importante del país, dará inicio a un ambicioso proceso de modernización y ampliación que elevará su capacidad de atención de 11,5 a 17,5 millones de pasajeros anuales. La iniciativa, anunciada por la Alcaldía de Medellín, representa una inversión total de $164.000 millones de pesos, financiada en su totalidad con recursos propios del concesionario, lo que refuerza la viabilidad financiera y el impacto económico del proyecto .
Se trata de un conjunto de 26 intervenciones estructurales y tecnológicas diseñadas para optimizar la operación, reducir tiempos de espera y mejorar la experiencia de los usuarios. Entre las principales obras destacan la ampliación a 24 módulos de check-in y la instalación de 18 quioscos de autorregistro, junto con sistemas de inspección de equipaje de última generación que permitirán procesar hasta 1.000 maletas adicionales por hora. Además, se construirá una nueva sala de espera de 2.150 metros cuadrados con capacidad para 750 sillas, seis puertas de embarque nuevas, filtros de seguridad ampliados y un edificio de reclamo de equipaje de 600 metros cuadrados, dotado de tecnología y espacios adecuados .
El proyecto también incluye la modernización de los sistemas de migración con equipos biométricos, la incorporación de siete módulos adicionales para esta área y la habilitación de seis nuevas posiciones para estacionamiento de aeronaves, lo que aumentará la eficiencia operativa y permitirá atender hasta 1.320 viajeros más por hora entre servicios nacionales e internacionales.
Según explicó Doris Montoya, gerente del Establecimiento Público Aeropuerto Olaya Herrera, la firma del acta de inicio de obras se realizó de manera conjunta con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el concesionario Airplan S.A.S., en el marco de la necesidad de responder al crecimiento sostenido del turismo y la conectividad de la región.
Esta transformación no solo resuelve las limitaciones actuales de la infraestructura, sino que consolida al aeropuerto como motor de desarrollo económico: genera oportunidades de empleo directo e indirecto, dinamiza sectores como el comercio, la hotelería y la logística, y fortalece la posición de Antioquia como destino estratégico para la inversión y el comercio exterior. A mediano y largo plazo, las obras también abren el camino para la construcción de una segunda terminal y una nueva pista, con el fin de seguir acompañando el crecimiento del tráfico aéreo en el país.











